Torneo Norpatagónico

Historia del Norpatagónico

La ciudad de Bahía Blanca y el Club de Golf Palihue son nuevamente sede del tradicional Campeonato Abierto Norpatagónico de la República Argentina desde el 07 de Marzo al 11 de Marzo. La primera edición del torneo se remonta al año 1969 cuando la cancha de Palihue recibió a los mejores jugadores del golf nacional. Un enorme esfuerzo de la dirigencia de entonces dio como resultado un gran campeonato que anotó para la historia el triunfo del más grande golfista de todos los tiempos, nuestro querido Roberto De Vicenzo, uno de los mejores cinco deportistas argentinos del siglo XX, según la opinión de la Asociación Argentina de Periodistas Deportivos.

En los cuatro años siguientes se anotaron como ganadores otros grandes del deporte como Vicente Fernández (hoy compitiendo exitosamente en la gira senior de los EEUU), Florentino Molina y Fidel De Luca. A partir de allí un prolongado paréntesis de doce temporadas, desembocó en la segunda etapa del Norpatagónico, otra vez gracias a la tenacidad y empeño de la dirigencia, iniciada en 1987. Desde entonces el torneo ganó en jerarquía y se internacionalizó logrando la participación, no sólo de los mejores de nuestro país, sino de otros latinoamericanos de Paraguay, Chile y Uruguay (Carlos Franco, nominado como Novato del Año 1999 en la gira PGA norteamericana, fue nuestro ganador en 1990).

Desde 1991 la Asociación Argentina de Golf le da al Torneo Norpatagónico la categoría de Abierto Regional y, desde entonces, los mejores aficionados del país acompañan a los profesionales compitiendo por los puntos del ranking que les da la posibilidad de integrar los seleccionados nacionales que representan a la Argentina por todo el mundo.

La nueva cancha

El Club de Golf Palihue cuenta, completamente habilitada desde 1999, y como pocas en el país, con una cancha de 27 hoyos que le permite diagramar tres circuitos alternativos de nueve hoyos para completar los dieciocho de cada vuelta.  Este diseño ha dado origen a los recorridos “Sud”, “Este” y “Oeste” que en sus combinaciones determinan distintos grados de dificultad y permiten una mejor adaptación a los diferentes “handicap” de los jugadores aficionados, además de aceptar una mayor cantidad de inscriptos en cada torneo.